12/9/14

El "Metrosexual" cumple 20 años

Todo empezó hace ya 20 años.
Poco a poco la sociedad empezó a detectar un nuevo comportamiento masculino.
El hombre se hacía más vanidoso. Desde entonces ya se van dos décadas desde la aparición del "metrosexual". El término, acuñado por el periodista británico Mark Simpson en 1994, hacía referencia a esa nueva "especie" de hombre, que empezaba a cuidar mucho su apariencia y, para la felicidad de la industria, gastaba su dinero en productos cosméticos. El "metro" del nombre, viene de metrópolis (área urbana), ya que fueron en las grandes ciudades donde se empezó a apreciar tal fenómeno. 
Aunque no siempre fue así, los que conocen algo de la época y de la historia de Luis XIV lo saben, durante mucho tiempo la vanidad y el cuidado personal estuvieron relacionados con las mujeres y con los hombres que asumían su homosexualidad. Con ella, asumían también su gusto por el cuidado personal, incorporando en su día a día rituales que hasta entonces eran típicamente femeninos. Frecuentar salones de belleza, hacerse la manicura o probar nuevas técnicas de depilación no estaba en la lista de quehaceres de ningún hombre hasta entonces. El que se consideraba "hombre de verdad" no se importaba con estos pequeños detalles superficiales que eran "cosas de mujer". Puro machismo. Sin prisa y sin pausa, los metrosexuales han cambiado las reglas del juego, se han enfrentado a los prejuicios y han gritado muy alto: soy hombre y sí, me encanta cuidarme.


Uno de los iconos del "metrosexualismo" fue el jugador de fútbol David Beckham. Con un cuerpo de vértigo y una cara esculpida a perfección, David supo jugar como pocos con la vanidad para crear para sí mismo una imagen de hombre moderno. Frecuentador asiduo de los mejores salones de belleza, nunca dudó en afirmar que se hacia mascarillas para el cutis o en acudir con las uñas pintadas a algún evento, siempre junto a su mujer Victoria Beckham, que nadie vaya a confundir las cosas.
Otro de los primeros metrosexuales fue el actor Brad Pitt. Guapo de rabiar e ícono masculino del cine, apareció en publicidades de productos cosméticos para hombres, seguido de otras figuras masculinas por excelencia, como el irresistible Dr. House, es decir, el actor Hugh Laurie. La elección de hombres públicamente heterosexuales tenía la intención de atraer, sobre todo, a este mismo target, que empezó poco a poco a darse cuenta que su hombría no se vería afectada si se ponía una crema hidratante en la cara. Si Brad Pitt, que estaba casado con Jennifer Aniston y luego con Angelina Jolie, o el varonil Dr. House, se ponían cremas hidratantes y anti arrugas en la cara, ya no había disculpa para no cuidarse.


A los jóvenes de ahora todo esto les puede parecer ya muy distante. Hoy en día cuidarse con cremas y tratamientos específicas es lo más natural para ellos. En la actualidad las grandes industrias cosméticas ya mantienen líneas específicas de productos masculinos, a las que acrecientan novedosos productos a cada temporada. En los centros de estética, los hombres ya casi son el 50% de las citas para servicios como la depilación y crece el numero de ellos que se apuntan a cirugías y a retoques estéticos. 
Analizando el contexto histórico de las últimas décadas, creo que la vuelta de la barba está estrechamente relacionada con la necesidad del hombre de afirmar su masculinidad delante del gran abanico de posibilidades que la industria viene ofreciendo a este segmento en los últimos años.


Está claro que la revolución metrosexual no sólo se dio en el mundo de la cosmética. La moda tuvo una gran influencia y fue una fuerza potente en la transformación del universo masculino de los últimos 20 años. En la actualidad la industria de la moda masculina está en pleno crecimiento y las semanas de moda exclusivamente masculinas son la señal de que este mercado, a pesar de la crisis, va muy bien.

Los hombres han perdido el miedo a los cosméticos y también a los colores. Basta mirar por la calle. Están más osados, compran más, están más atentos y consumen con más voracidad que las mujeres. Nada más natural después de tanto tiempo de ropas aburridas en una gran variedad de tonos neutros y grises. Y aunque las faldas todavía se resistan a entrar de vez en el armario masculino, tengo la esperanza de que no tarden mucho en aparecer por las calles. Quedan geniales com barba.


Este artículo fue publicado en el periódico El Día en 30.08.14

9/9/14

Expo Street Art en Río de Janeiro


Hace poco estuve en Río de Janeiro y pude visitar una genial muestra de arte callejero.
Las imágenes hablan por sí solas.
Me encanta que el arte esté tan cerca de la calle y del día a día de las "personas comunes".
En la entrada de la exposición nos encontramos con este gigante mural con las típicas cintas de la suerte de Brasil todas con la misma inscripción:

"The writing is on the wall"
La escritura está en la pared.


"Nunca" es uno de los más importantes muralistas de Brasil.
Desarrolló su estilo propio basando su trabajo en la identidad y la cultura brasileña. En sus murales retrata hábitos y costumbres de sociedades tribales y urbanas, mostrando sus diferencias y similitudes.

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"Vhils" es un joven artista Portugués. Su trabajo es simplemente impresionante.
Os recomiendo que pinchen para ver más de cerca las fotos.
No tienen gran calidad, ya que las hice con el móvil, pero se puede tener una idea de la genialidad de su trabajo.


Su arte es brutal, compleja e intensamente urbana. Su trabajo es pura poesía visual y ha hecho exposiciones individuales y colectivas además de varias intervenciones libres en paredes y eventos en distintos países.


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 "Banksy" no necesita presentaciones. Pintor, activista político y director de cine británico es conocido internacionalmente por sus obras de arte callejeras.
Su trabajo ha alterado el modo como los graffitis son vistos en la actualidad
y su obra lleva a la reflexión.
Su constante ironía y audacia hacen de él uno de los artistas desconocidos más conocidos mundialmente.


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"Jef Aerosol", nacido en el 1957, es uno de los pioneros en el arte urbano.
 Empezó sus intervenciones en 1982, en su país natal, Francia.
Su trabajo también es increíble.

Pertenece a las primeras generaciones que osaron expresarse en las calles, rompiendo los limites de los espacios convencionales e cambiando telas por paredes.


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"MaisMenos" es un proyecto artístico del artista Miguel Januário, que ofrece una visión crítica sobre el modelo de organización política, social y económica de las sociedades urbanas contemporáneas.

Una pelota de fútbol traspasada por un cuchillo, una motosierra con tocado indígena, obras que reflexionan sobre el valor de las cosas y la simplicidad de los opuestos.


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Algunas fotos de los trabajos de "HowNosm",
dos gemelos idénticos conocidos por sus murales de grandes dimensiones.
Al principio limitados en su paleta de colores por cuestiones prácticas,
el uso del negro, del blanco y del rojo hoy es su signatura.

Una gran diversidad de artistas con trabajos geniales.

Más en:
#umpanoramaurbano · facebook.com/umpanoramaurbano
#vivamaiscultura · facebook.com/caixaculturalriodejaneiro

5/9/14

El lujo, la moda y la responsabilidad social

Grandes marcas apuestan cada vez más en los llamados proyectos sociales



Los más escépticos me llamarán inocente. Los más inocentes se llenarán de esperanza. Ya sea por una real preocupación por la sociedad y sus problemas, ya sea como campaña de marketing, el mercado del lujo se apunta cada vez más a colaborar con proyectos ambientales y sociales.
Una de las primeras y más fieles marcas de lujo que aparece en la lista de las "marcas buenas" es la inglesa Stella McCartney. Defensora del vegetarianismo desde el principio de su carrera, ya son casi 20 años, McCartney, siempre estuvo preocupada con su entorno y se ha ganado a pulso su nombre y su posición en el Olimpo a pesar de su papá. Ha demostrado que se puede hacer lujo sin utilizar pieles, algo impensable todavía hoy para la gran mayoría de las marcas y, por que no decir la verdad, para la gran mayoría de los consumidores. Pues, si, es posible. Stella tiene una marca de lujo, sin una única pieza de cuero animal. Cree que ya existe tecnología suficiente para buscar otros materiales que sustituyan el cuero natural y se ha aferrado a sus convicciones con resultados sorprendentes. Ha apoyado varias iniciativas internacionales relacionadas a los derechos de las mujeres y ha puesto la sostenibilidad y la ecología como invitadas admisibles para compartir protagonismo con el lujo y la rentabilidad. En la actualidad, trabaja en una campaña de la organización War Child. La idea es invitar a niños de Reino Unido y de otros países afectados por la guerra que respondan con un dibujo a la pregunta: ¿Qué te hace sentir seguro? El objetivo es comparar y discutir las nociones de seguridad entre los pequeños de distintos países y aportar ayuda a niños y niñas en zonas de conflicto. Los dibujos servirán de inspiración para que la diseñadora cree una pieza exclusiva, cuyo lucro será revertido a la causa. 
Otra diseñadora inglesa, Vivienne Westwood, es también conocida por abrazar a causas ecológicamente correctas. Sus camisetas contra e calentamiento global han vestido a más de un famoso. Está siempre lista para luchar por una buena causa y no se asusta al ser llamada de revolucionaria por sus desfiles y colecciones poco convencionales. Lejos de ser una respetable señora inglesa, ha sabido mantener el espirito punk de su juventud y sigue utilizando el arte y la moda como escaparate para hablar de sus preocupaciones sociales y ambientales.


Kenzo también ha adherido al club de los socialmente respetables. Humberto Leon y Carol Lim, directores creativos de la marca, tienen el ojo más que entrenado para la moda y los deseos del mercado. Fundadores de una de las  marcas favoritas de los fashionistas más actuales, Opening Ceremony, han decidido sumarse a la causa de la protección a la vida marina. Han montado una pop up digital increíble para que los visitantes puedan, además de sentirse como se estuvieran en el océano, conocer datos nada alabadores sobre la conservación de nuestros mares y de las especies marinas. En colaboración con la Fundación Blue Marine, han creado piezas con estampas acuáticas en tonos de azul y utilizando el slogan de la campaña: No Fish No Nothing. El lucro con la venta de las piezas será destinado a las pesquisas de la fundación, que predice que, si no hacemos algo ya, en 2048 ya no habrá especies comestibles en nuestros mares. Mal asunto…
Uno de los proyectos que más me llamó la atención fue una colaboración que se hizo en Brasil, del diseñador de joyas armenio Ara Vartanian y el Grupo de apoyo a niños con cáncer, el GRAACC. Bajo el nombre de Umbreakable Hope - esperanza inquebrantable - el diseñador ha utilizado uno de los puntos más traumáticos de la enfermedad, la pérdida de cabello y ha dado una vuelta de tuerca al asunto. Con el cabello de los pacientes, niños y niñas, ha creado la más preciosa e fuerte piedra: el diamante. Como seguramente lo hacéis vosotros ahora mismo, yo también me he preguntado: ¿Es posible crear diamantes com cabello? Pues parece que sí. Bajo altísimas temperaturas de 1600ºC y presiones de 45000 ATM, el cabello, formado por carbono, como el diamante, se trasforma en un diamante que puede tener de 0.20 a 0,70 quilates.



Una pequeña colección de joyas fue creada y los mejores fotógrafos fueron invitados a fotografiar a los niños con las piezas. Las imágenes, llenas de esperanza y ternura, fueron reunidas en una gran exposición para el lanzamiento de la colección y los niños fueron los invitados de honor, maravillados al ver sus fotos expuestas en tamaño extra grande. Las fotos fueron utilizadas como publicidad para la venta de la colección, que tuvo el 100% de lucro revertido para la institución. Con fuerte contenido emocional, la campaña estuvo en todos los medios, ayudando no solo financieramente a la institución, sino también a la auto estima de los pacientes.
¿Puro marketing o deseo de hacer el bien? Yo prefiero coger el camino del medio y pensar que cuando las empresas deciden invertir sus millones en campañas así, ganamos todos. Puedes llamarme inocente.


Texto publicado el 23 de agosto en el periódico El Día.