23/10/14

Carmen Miranda Reloaded

Genial editorial de la revista Vogue evocando la gran diva brasileña. 
En los años 40 Carmen Miranda ha hecho soñar a los norteamericanos y al mundo con sus pulseras y colares coloridos y sus tocados de frutas.
Sueños de un país tropical, lleno de color y alegría de vivir
que Vogue ha reproducido en las calles de Bahia.
Enjoy!










La única y original Carmen Miranda, en dos imágenes de época:









20/10/14

CAMEO

Me han fascinado las imágenes que la marca australiana Cameo creó para su lookbook.
Han utilizado la flora nativa australiana para las estampas de la colección y para ilustrar las fotografías, creando un collage con fuerte atractivo visual.
¡Qué bueno es saber utilizar y poner en valor lo que uno tiene!





Abajo, algunas piezas de la colección Gran National,
creada por el duo detrás de la marca australiana, Kathryn Forth y Siham Almawey:





Su sello experimental y visionario se impone en el panorama fashion australiano y traspasa fronteras. 
Tengo que admitir que, aunque sus piezas me llamen mucho la atención,
fue a través de sus maravillosas ilustraciones que llegué hasta la marca.

¿Tenemos algo que aprender de ello, no?

18/10/14

SLOW

Es una palabra inglesa que se ve más y más en distintos medios refiriéndose a los más variados temas. 
"Slow Food", "Slow Fashion", "Slow City", son apenas algunas áreas
donde se ha visto involucrada la palabra "Slow". 
Su más común traducción para el español, según el traductor de google, es "Lenta". 
Una palabra que no nos causa una sensación muy agradable, 
en el acelerado mundo en que vivimos. 
Pero, que quiere decir exactamente ese "Slow" cada vez más presente en nuestras vidas?
A esta altura la gran mayoría de nosotros ya nos hemos dado cuenta que todo va muy, pero que muy, deprisa. El proceso de aceleración de nuestras vidas empezó hace algunas décadas. Muchos dicen que con la Revolución Industrial. El hecho de producir en grandes cantidades y la posibilidad de hacer en pocas horas trayectos que anteriormente llevaban semanas o meses son, sin duda, factores que han impulsado nuestra sociedad al vértigo. El transporte de mercancías a tiempos inimaginables posibilitó nuevas oportunidades de negocio y la economía pasó de local a mundial antes de que nos diéramos cuenta.
Jugando todas las cartas en una sociedad de consumo, empezamos a vivir una época en que, también sin que nos diéramos cuenta, dejamos de ser "personas" para ser "consumidores". 
La inocente llegada de los ordenadores a nuestras casas y puestos de trabajo añadió un ingrediente más a un caldero que ya empezaba a calentarse. Y que nadie me interprete mal: no estoy en absoluto contra la tecnología. Creo firmemente que nada es bueno o malo. Las cosas simplemente son. Hasta que nosotros, humanos, interactuamos con ellas.
Internet sin duda vino para hacer una gran transformación en el mundo y, al hacerlo parecer más pequeño, ha hecho que todo vaya todavía mucho más rápido. Las redes sociales y todas las posibilidades de comunicación que se han desplegado justo delante de nuestros ojos son maravillosas.
Pero también nos pueden esclavizar.

"
Sin que nos diéramos cuenta,
dejamos de ser personas para ser consumidores"


En la actualidad las respuestas tienen que ser inmediatas, lo que nos hace estar "conectados" prácticamente las 24 horas del día. Y parece que 24 horas ya no son suficientes. Tenemos que hacer más, rendir más, consumir más, tener más y hasta nos vemos obligados a ser más felices. Al menos en las redes sociales. Empezamos esa carrera y poco a poco nos percatamos que aunque nuestra semana siga teniendo 7 días y nuestros días 24 horas, siempre tenemos la sensación de que necesitamos hacer más. Nos falta tiempo y todo va muy deprisa. Muchos de nosotros hemos llegado al punto de dejar de lado nuestra propia salud y bien estar para participar en esa carrera y, lo que es mucho peor, hemos puesto 
la salud y el bien estar de nuestro planeta en juego. 
Hacemos todo tan deprisa que ya no encontramos placer en nada. Todo se ha vuelto imprescindible pero ya nada nos satisface. Y es en ese momento, en el que parece que estamos llegando a la velocidad límite que nos pueden dar nuestros motores, que surge el movimiento "Slow".

A mi, me llegó a través de la moda. El Slow Fashion trata de concienciarnos como ciudadanos, frenando el consumo excesivo, buscando soluciones de producción más limpias para el planeta y más honestas para la sociedad en general, ya sea para con los trabajadores de la industria textil,
ya sea para con los que compran sus productos. 
Una revolución que empieza con la moda puede parecer poca cosa pero os garantizo que no lo es. En cuanto otros sectores industriales se ven parados o sufren retrocesos, el año pasado la fabricación mundial de moda y textiles se incrementó un 2,7% según la Organización de la Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial. El dato nos da una idea del poder de la industria textil en el mercado. La moda tiene mucha fuerza.

"Nuestra tarea es encontrar el equilibrio
entre lo mejor que fuimos
y lo mejor que podemos llegar a ser."


Comprar ropa, zapatos y accesorios nuevos cada temporada, no está en la lista de necesidades básicas de los seres humanos. Pero, para mantener la industria funcionando a todo gas,
nos han hecho creer que no podemos vivir sin ello.
Ese discurso, poco a poco, empieza a perder su fuerza. Nos hemos dado cuenta ya de que nuestra economía está enferma. Me atrevería a decir que todo nuestro sistema está enfermo. Empezamos a percibir que tenemos que revisar nuestras prioridades y cambiar las reglas del juego.

La llegada del Vintage, del DIY y de los productos orgánicos son claros síntomas de que más y más personas quieren salir de la rueda y buscar una nueva manera de hacer las cosas. La valoración del artesano, del objeto único y de la producción local se hace más y más presente en nuestro día a día.
Ya no seremos como nuestros abuelos y bisabuelos, aunque la añoranza de tiempos más tranquilos y de una vida más simple nos haga buscar en el pasado nuestras referencias. Nuestra tarea es encontrar el equilibrio entre lo mejor que fuimos y lo mejor que podemos llegar a ser.
La revolución ya está aquí, lenta pero segura. 


Artículo publicado en el Periódico El Día.
Para leer online pincha aquí.
En el próximo post comentaré sobre la bella imagen que ilustra el texto. (Cameo - Australia)


8/10/14

Imágenes de impacto - La ilusión de la perfección


Hace poco he leído un artículo muy interesante que hablaba de Comunicación Visual y de como las marcas han tenido que adaptarse a la nueva realidad de las imágenes.
Ya se fueron los tiempos en que tener una camera fotográfica era para pocos. Pasamos a tener acceso a mejores equipos a precios bastante más asequibles. Las cameras fotográficas han llegado hasta nuestros teléfonos y tabletas con una calidad de imagen y una cantidad de filtros y posibilidades que hubieran asombrado al mismísimo Julio Verne. Si a ello añadimos internet y las redes sociales, es probable que el pobre Julio creyera haber quedado corto en sus delirios de futuro para la humanidad.
Basta una rápida ojeada en redes como Pinterest,  Instagram  o Tumblr para darse cuenta de la fuerza que ha desarrollado la imagen y, sin ir muy lejos, imaginar lo importante que son para las marcas. 
Cada vez más vivimos en un mundo en que las imágenes valen más que las palabras. Es natural que, al menos algunos, empecemos a cuestionar su veracidad. La manipulación de imágenes ya ha dado mucho que hablar y la sola mención del Photoshop hace encender las luces de alerta de marcas, empresas de comunicación y consumidores. Algunos.
Una reciente encuesta hecha por la revista Glamour reveló que el 43% de los participantes no se siente incomodado por el uso de fotografías retocadas por las revistas en sus editoriales pero el número baja a un 39% cuando el asunto es la publicidad. El motivo: el retoque es entendido como una forma de mentira y de engaño, lo que es considerado poco ético cuando se trata de vender un producto. Vale.



"Cada vez más vivimos en un mundo
en que las imágenes valen más que las palabras.
Es natural que, al menos algunos,
empecemos a cuestionar su veracidad."



Esto demuestra que todavía somos consumidores inocentes. Me parece hasta tierno, mire usted. Como novatos, detectamos la intención de vendernos algo cuando ponemos la etiqueta "publicidad" pero, los editoriales de moda, como vienen bajo este velo artístico de localizaciones de ensueño, colores increíbles y bellezas inalcanzables, no nos quieren vender nada. Somos unos ingenuos.
Que no me interpreten mal. A mi me encantan y me muero de amores cada vez que veo un editorial magnífico que es pura arte. Pero veamos las cosas como son. Ellos también nos quieren vender cosas y no nos engañan menos que la publicidad. De hecho creo que son más perniciosos, ya que trabajan un el subconsciente y como no tienen la etiqueta de publicidad, nos cogen con la guardia baja.
Lo importante aquí es saber de que hablamos exactamente cuando juntamos las palabras "retoque fotográfico", ya que podemos ir desde un arreglo de luz y contraste en una imagen hasta la retirada de arrugas, remodelado del cuerpo eliminación total de la celulitis y otros efectos más temerarios en un/una modelo. Y por que son temerarios? Porque crean la ilusión de que es posible tener esta imagen perfecta y aunque sepamos que tanta perfección es biológicamente imposible, nos frustramos. Y lo que para algunos puede ser simple frustración, si es que la frustración puede ser simple, para otros se puede trasformar en trastornos mucho más graves, como la anorexia, la depresión y tantos otros que poco a poco van apareciendo en nuestra sociedad.


"En la actualidad, interactuamos mucho más
en las redes sociales que en el mundo físico,
y la imagen toma una fuerza
hasta entonces desconocida para nosotros."



Está claro que compramos revistas de moda y esperamos que nos transporten a un mundo de belleza y glamour. En la actualidad, interactuamos mucho más en las redes sociales que en el mundo físico, y la imagen toma una fuerza hasta entonces desconocida para nosotros. Quien no ha retocado una foto antes de subirla a alguna red social, que tire la primera piedra. La posibilidad de quitar un grano, o hacer desaparecer una arruga es demasiado tentadora. Hasta modelos, estas chicas que salen perfectas en las revistas, admiten que se retocan sus fotos personales antes de subirlas en sus redes sociales. El marketing actual apunta a la idea de que las empresas de moda se posicionen como "vehículos de comunicación de un estilo de vida". Así que, miremos el espectáculo, pero con la consciencia de que, en realidad, es una gran ilusión.


Este artículo fue publicado en el periódico El Día en 20.09.14

12/9/14

El "Metrosexual" cumple 20 años

Todo empezó hace ya 20 años.
Poco a poco la sociedad empezó a detectar un nuevo comportamiento masculino.
El hombre se hacía más vanidoso. Desde entonces ya se van dos décadas desde la aparición del "metrosexual". El término, acuñado por el periodista británico Mark Simpson en 1994, hacía referencia a esa nueva "especie" de hombre, que empezaba a cuidar mucho su apariencia y, para la felicidad de la industria, gastaba su dinero en productos cosméticos. El "metro" del nombre, viene de metrópolis (área urbana), ya que fueron en las grandes ciudades donde se empezó a apreciar tal fenómeno. 
Aunque no siempre fue así, los que conocen algo de la época y de la historia de Luis XIV lo saben, durante mucho tiempo la vanidad y el cuidado personal estuvieron relacionados con las mujeres y con los hombres que asumían su homosexualidad. Con ella, asumían también su gusto por el cuidado personal, incorporando en su día a día rituales que hasta entonces eran típicamente femeninos. Frecuentar salones de belleza, hacerse la manicura o probar nuevas técnicas de depilación no estaba en la lista de quehaceres de ningún hombre hasta entonces. El que se consideraba "hombre de verdad" no se importaba con estos pequeños detalles superficiales que eran "cosas de mujer". Puro machismo. Sin prisa y sin pausa, los metrosexuales han cambiado las reglas del juego, se han enfrentado a los prejuicios y han gritado muy alto: soy hombre y sí, me encanta cuidarme.


Uno de los iconos del "metrosexualismo" fue el jugador de fútbol David Beckham. Con un cuerpo de vértigo y una cara esculpida a perfección, David supo jugar como pocos con la vanidad para crear para sí mismo una imagen de hombre moderno. Frecuentador asiduo de los mejores salones de belleza, nunca dudó en afirmar que se hacia mascarillas para el cutis o en acudir con las uñas pintadas a algún evento, siempre junto a su mujer Victoria Beckham, que nadie vaya a confundir las cosas.
Otro de los primeros metrosexuales fue el actor Brad Pitt. Guapo de rabiar e ícono masculino del cine, apareció en publicidades de productos cosméticos para hombres, seguido de otras figuras masculinas por excelencia, como el irresistible Dr. House, es decir, el actor Hugh Laurie. La elección de hombres públicamente heterosexuales tenía la intención de atraer, sobre todo, a este mismo target, que empezó poco a poco a darse cuenta que su hombría no se vería afectada si se ponía una crema hidratante en la cara. Si Brad Pitt, que estaba casado con Jennifer Aniston y luego con Angelina Jolie, o el varonil Dr. House, se ponían cremas hidratantes y anti arrugas en la cara, ya no había disculpa para no cuidarse.


A los jóvenes de ahora todo esto les puede parecer ya muy distante. Hoy en día cuidarse con cremas y tratamientos específicas es lo más natural para ellos. En la actualidad las grandes industrias cosméticas ya mantienen líneas específicas de productos masculinos, a las que acrecientan novedosos productos a cada temporada. En los centros de estética, los hombres ya casi son el 50% de las citas para servicios como la depilación y crece el numero de ellos que se apuntan a cirugías y a retoques estéticos. 
Analizando el contexto histórico de las últimas décadas, creo que la vuelta de la barba está estrechamente relacionada con la necesidad del hombre de afirmar su masculinidad delante del gran abanico de posibilidades que la industria viene ofreciendo a este segmento en los últimos años.


Está claro que la revolución metrosexual no sólo se dio en el mundo de la cosmética. La moda tuvo una gran influencia y fue una fuerza potente en la transformación del universo masculino de los últimos 20 años. En la actualidad la industria de la moda masculina está en pleno crecimiento y las semanas de moda exclusivamente masculinas son la señal de que este mercado, a pesar de la crisis, va muy bien.

Los hombres han perdido el miedo a los cosméticos y también a los colores. Basta mirar por la calle. Están más osados, compran más, están más atentos y consumen con más voracidad que las mujeres. Nada más natural después de tanto tiempo de ropas aburridas en una gran variedad de tonos neutros y grises. Y aunque las faldas todavía se resistan a entrar de vez en el armario masculino, tengo la esperanza de que no tarden mucho en aparecer por las calles. Quedan geniales com barba.


Este artículo fue publicado en el periódico El Día en 30.08.14

9/9/14

Expo Street Art en Río de Janeiro


Hace poco estuve en Río de Janeiro y pude visitar una genial muestra de arte callejero.
Las imágenes hablan por sí solas.
Me encanta que el arte esté tan cerca de la calle y del día a día de las "personas comunes".
En la entrada de la exposición nos encontramos con este gigante mural con las típicas cintas de la suerte de Brasil todas con la misma inscripción:

"The writing is on the wall"
La escritura está en la pared.


"Nunca" es uno de los más importantes muralistas de Brasil.
Desarrolló su estilo propio basando su trabajo en la identidad y la cultura brasileña. En sus murales retrata hábitos y costumbres de sociedades tribales y urbanas, mostrando sus diferencias y similitudes.

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"Vhils" es un joven artista Portugués. Su trabajo es simplemente impresionante.
Os recomiendo que pinchen para ver más de cerca las fotos.
No tienen gran calidad, ya que las hice con el móvil, pero se puede tener una idea de la genialidad de su trabajo.


Su arte es brutal, compleja e intensamente urbana. Su trabajo es pura poesía visual y ha hecho exposiciones individuales y colectivas además de varias intervenciones libres en paredes y eventos en distintos países.


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 "Banksy" no necesita presentaciones. Pintor, activista político y director de cine británico es conocido internacionalmente por sus obras de arte callejeras.
Su trabajo ha alterado el modo como los graffitis son vistos en la actualidad
y su obra lleva a la reflexión.
Su constante ironía y audacia hacen de él uno de los artistas desconocidos más conocidos mundialmente.


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"Jef Aerosol", nacido en el 1957, es uno de los pioneros en el arte urbano.
 Empezó sus intervenciones en 1982, en su país natal, Francia.
Su trabajo también es increíble.

Pertenece a las primeras generaciones que osaron expresarse en las calles, rompiendo los limites de los espacios convencionales e cambiando telas por paredes.


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"MaisMenos" es un proyecto artístico del artista Miguel Januário, que ofrece una visión crítica sobre el modelo de organización política, social y económica de las sociedades urbanas contemporáneas.

Una pelota de fútbol traspasada por un cuchillo, una motosierra con tocado indígena, obras que reflexionan sobre el valor de las cosas y la simplicidad de los opuestos.


·


Algunas fotos de los trabajos de "HowNosm",
dos gemelos idénticos conocidos por sus murales de grandes dimensiones.
Al principio limitados en su paleta de colores por cuestiones prácticas,
el uso del negro, del blanco y del rojo hoy es su signatura.

Una gran diversidad de artistas con trabajos geniales.

Más en:
#umpanoramaurbano · facebook.com/umpanoramaurbano
#vivamaiscultura · facebook.com/caixaculturalriodejaneiro

5/9/14

El lujo, la moda y la responsabilidad social

Grandes marcas apuestan cada vez más en los llamados proyectos sociales



Los más escépticos me llamarán inocente. Los más inocentes se llenarán de esperanza. Ya sea por una real preocupación por la sociedad y sus problemas, ya sea como campaña de marketing, el mercado del lujo se apunta cada vez más a colaborar con proyectos ambientales y sociales.
Una de las primeras y más fieles marcas de lujo que aparece en la lista de las "marcas buenas" es la inglesa Stella McCartney. Defensora del vegetarianismo desde el principio de su carrera, ya son casi 20 años, McCartney, siempre estuvo preocupada con su entorno y se ha ganado a pulso su nombre y su posición en el Olimpo a pesar de su papá. Ha demostrado que se puede hacer lujo sin utilizar pieles, algo impensable todavía hoy para la gran mayoría de las marcas y, por que no decir la verdad, para la gran mayoría de los consumidores. Pues, si, es posible. Stella tiene una marca de lujo, sin una única pieza de cuero animal. Cree que ya existe tecnología suficiente para buscar otros materiales que sustituyan el cuero natural y se ha aferrado a sus convicciones con resultados sorprendentes. Ha apoyado varias iniciativas internacionales relacionadas a los derechos de las mujeres y ha puesto la sostenibilidad y la ecología como invitadas admisibles para compartir protagonismo con el lujo y la rentabilidad. En la actualidad, trabaja en una campaña de la organización War Child. La idea es invitar a niños de Reino Unido y de otros países afectados por la guerra que respondan con un dibujo a la pregunta: ¿Qué te hace sentir seguro? El objetivo es comparar y discutir las nociones de seguridad entre los pequeños de distintos países y aportar ayuda a niños y niñas en zonas de conflicto. Los dibujos servirán de inspiración para que la diseñadora cree una pieza exclusiva, cuyo lucro será revertido a la causa. 
Otra diseñadora inglesa, Vivienne Westwood, es también conocida por abrazar a causas ecológicamente correctas. Sus camisetas contra e calentamiento global han vestido a más de un famoso. Está siempre lista para luchar por una buena causa y no se asusta al ser llamada de revolucionaria por sus desfiles y colecciones poco convencionales. Lejos de ser una respetable señora inglesa, ha sabido mantener el espirito punk de su juventud y sigue utilizando el arte y la moda como escaparate para hablar de sus preocupaciones sociales y ambientales.


Kenzo también ha adherido al club de los socialmente respetables. Humberto Leon y Carol Lim, directores creativos de la marca, tienen el ojo más que entrenado para la moda y los deseos del mercado. Fundadores de una de las  marcas favoritas de los fashionistas más actuales, Opening Ceremony, han decidido sumarse a la causa de la protección a la vida marina. Han montado una pop up digital increíble para que los visitantes puedan, además de sentirse como se estuvieran en el océano, conocer datos nada alabadores sobre la conservación de nuestros mares y de las especies marinas. En colaboración con la Fundación Blue Marine, han creado piezas con estampas acuáticas en tonos de azul y utilizando el slogan de la campaña: No Fish No Nothing. El lucro con la venta de las piezas será destinado a las pesquisas de la fundación, que predice que, si no hacemos algo ya, en 2048 ya no habrá especies comestibles en nuestros mares. Mal asunto…
Uno de los proyectos que más me llamó la atención fue una colaboración que se hizo en Brasil, del diseñador de joyas armenio Ara Vartanian y el Grupo de apoyo a niños con cáncer, el GRAACC. Bajo el nombre de Umbreakable Hope - esperanza inquebrantable - el diseñador ha utilizado uno de los puntos más traumáticos de la enfermedad, la pérdida de cabello y ha dado una vuelta de tuerca al asunto. Con el cabello de los pacientes, niños y niñas, ha creado la más preciosa e fuerte piedra: el diamante. Como seguramente lo hacéis vosotros ahora mismo, yo también me he preguntado: ¿Es posible crear diamantes com cabello? Pues parece que sí. Bajo altísimas temperaturas de 1600ºC y presiones de 45000 ATM, el cabello, formado por carbono, como el diamante, se trasforma en un diamante que puede tener de 0.20 a 0,70 quilates.



Una pequeña colección de joyas fue creada y los mejores fotógrafos fueron invitados a fotografiar a los niños con las piezas. Las imágenes, llenas de esperanza y ternura, fueron reunidas en una gran exposición para el lanzamiento de la colección y los niños fueron los invitados de honor, maravillados al ver sus fotos expuestas en tamaño extra grande. Las fotos fueron utilizadas como publicidad para la venta de la colección, que tuvo el 100% de lucro revertido para la institución. Con fuerte contenido emocional, la campaña estuvo en todos los medios, ayudando no solo financieramente a la institución, sino también a la auto estima de los pacientes.
¿Puro marketing o deseo de hacer el bien? Yo prefiero coger el camino del medio y pensar que cuando las empresas deciden invertir sus millones en campañas así, ganamos todos. Puedes llamarme inocente.


Texto publicado el 23 de agosto en el periódico El Día.